La misión Kepler, de la NASA, ha descubierto los primeros planetas del mismo tamaño que la Tierra, los cuales están en órbita alrededor de una estrella similar al Sol. Los planetas, llamados Kepler–20e y Kepler–20f, se encuentran ubicados demasiado cerca de su estrella como para estar en la llamada zona habitable, donde el agua líquida podría existir en la superficie del planeta. Estos son los exoplanetas más pequeños confirmados alrededor de una estrella como nuestro Sol.
La NASA advierte de que si alcanza nuestro planeta podría causar estragos en las señales de GPS, las comunicaciones de radio y las redes de energía
The NASA Solar Dynamics Observatory, or SDO, was launched last year, and the three instruments aboard SDO are providing a wealth of data about the highly variable sun. The Helioseismic and Magnetic Imager, or HMI instrument, is measuring the magnetic fields on the sun and the oscillations at the surface that enable viewing deeper into the sun. The Atmospheric Imaging Assembly, or AIA instrument, obtains high-resolution coronal images at multiple wavelengths in the ultraviolet. The Extreme ultraviolet Variability Experiment, or EVE instrument, observes the solar spectra over the full extreme ultraviolet range with high spectral resolution.
Puede darnos de pleno. Una activa mancha solar que entró en erupción durante la noche del martes ha producido una llamarada solar de clase X (la más intensa) y ha arrojado un filamento de material en dirección a la Tierra. La NASA ha advertido de que esta nube de plasma podría golpear el campo magnético de nuestro planeta y causar estragos en las comunicaciones por radio, las señales de GPS y las redes de energía.
Dejó en febrero una inesperada lluvia de meteoroides y puede volver a acercarse a nuestro planeta en 2016 y 2023. Existen posibilidades de colisión, aunque muy remotas.
El pasado 4 de febrero y ante la mirada atónita de muchos astrónomos, se produjo una pequeña “lluvia de estrellas” (en la imagen) que nadie esperaba ver. No fue gran cosa, pero constituyó igualmente una sorpresa mayúscula, ya que no estaba prevista. Ese tipo de fenómenos suele producirse cuando la Tierra se cruza con el rastro de polvo y pequeñas piedras dejado por la cola de un cometa, cosa que sucede periódicamente y en fechas muy concretas y conocidas. Pero no hay ningún cometa, que se sepa, cuyo rastro crucemos el 4 de febrero… ¿De dónde procedían entonces las partículas de polvo que causaron la lluvia de estrellas del 4 de febrero? Hace apenas unas horas, investigadores del Instituto SETI y el centro Ames de Investigación Espacial de la NASA han anunciado que puede tratarse del rastro de un cometa hasta ahora desconocido. Un cometa que, además, podría constituir una seria amenaza para la Tierra.
Las estrellas fugaces del pasado 4 de febrero llegaron hasta nosotros desde la dirección en la que se encuentra la estrella Eta Draconis, por lo que la lluvia fue llamada FEDs (February Eta Draconis). Los fragmentos con los que se cruzó ese día nuestro planeta tienen todo el aspecto, según los investigadores, de haber sido “sembrados” por un cometa de periodo largo, es decir, con una órbita tan excéntrica que solo pasa cerca del Sol cada mucho tiempo.
El Sol desató una potente llamarada solar M2 (mediana), una tormenta de radicación de clase S1 (menor) y una espectacular eyección de masa coronal (CME) este martes 7 de junio, desde una zona de manchas solares denominada 1.226/1227. La gran nube de partículas se multiplicó y diseminó hasta cubrir un área de casi la mitad de la superficie solar.
El Observatorio de Dinámica Solar (SDO) observó el pico de la llamarada a las (06.41 UTC), dos horas más para la España peninsular. SDO registró imágenes en luz ultravioleta extrema que muestran una erupción muy grande de gas frío. Es algo único porque en muchos lugares de la erupción parece que hay material aún más frío, con temperaturas inferiores a 80,000 K. (unos -193 celsius).
Cuando se aprecia a través de la coronografía del Observatorio Solar y Heliosférico (SOHO), el evento muestra plasma brillante y partículas de alta energía emergiendo violentamente del sol. La tormenta magnética se está moviendo a una velocidad de 1.400 kilómetros por segundo y de acuerdo con los modelos de la NASA, los efectos de la eyección de masa coronal llegarán al campo magnético de la Tierra antes del 9 de junio.
El Sol lanza una gigantesca llamarada diez veces el tamaño de la Tierra
Parte de la impresionante erupción volvió a caer sobre el astro rey como una lluvia de fuego y el resto llegará hoy a nuestro planeta sin que se esperen graves consecuencias
Una llamarada solar del tipo M-2 (de intensidad media) fue detectada ayer por la mañana por el Solar Dynamics Observatory, de la NASA. Tras el fogonazo se produjo una eyección de masa coronal (CME) enorme (diez veces el tamaño de la Tierra) pero que, sorprendentemente, no fue eyectada al espacio sino que, en su mayor parte, volvió a caer sobre la superficie del Sol en forma de una impresionante lluvia de fuego.
“Nunca había visto antes algo parecido”, asegura el físico solar de la NASA Jack Ireland. El resto de ese material (miles de millones de toneladas de partículas cargadas) llegará entre hoy y mañana a nuestro planeta, aunque no se espera que cause daños a satélites y sistemas de comunicaciones.
El mayor radiotelescopio dirigible de la Tierra, ubicado en EE.UU., ha comenzado a escudriñar los mundos donde hay más posibilidades de encontrar una civilización extraterrestre
En cincuenta años no ha habido una sola señal, con la excepción del famoso «Wow!», el 15 de agosto de 1977, cuando un científico del Observatorio Big Ear de la Universidad Estatal de Ohio (EE.UU). detectó una extraña frecuencia que, al parecer, no podía haber sido emitida desde la Tierra. Un pobre resultado sin confirmar -todavía se desconoce qué o quién la transmitió-, pero que no ha impedido que los planes de búsqueda de vida inteligente más allá de la Tierra sigan su curso, a pesar de los inevitables recortes presupuestarios. Una potente herramienta, el radiotelescopio dirigible Robert C. Byrd Green Bank, el mayor del mundo, se ha sumado a este esfuerzo. Se trata de una instalación ubicada en una zona rural de Virginia Occidental, en Estados Unidos, que agudizará sus antenas para encontrar signos de vida extraterrestre en 86 planetas que pueden ser similares a la Tierra. Todo para responder a la pregunta de si estamos solos en el Universo.
Es un mundo lóbrego y raro, pero los astrónomos creen que tiene un clima cálido y las condiciones para contener agua líquida
Un nuevo análisis del sistema de planetas de la estrella Gliese 581, una enana roja a veinte años luz de la Tierra, pone de manifiesto que, además del ya conocido (y polémico) Gliese 581g, otro de sus seis mundos, el Gliese 581d, parece apto para albergar agua líquida en su superficie, y quizás vida. El estudio aparece en el último número de la revista Astrophysical Journal Letters.
Más de 30 años después de haber salido de la Tierra, las sondas gemelas Voyager de la NASA se encuentran ahora en el borde del sistema solar. No sólo eso, todavía están trabajando. Y con cada día que pasa están enviando un mensaje que a los cientígicos les resulta a la vez inquietante y apasionante. El mensaje es: “espera lo inesperado”.
“Es extraño”, dice Ed Stone, del Instituto de Tecnología de California en Pasadena, científico del proyecto Voyager en 1972. “Voyager 1 y 2 tienen un don para hacer descubrimientos.” El jueves la NASA celebró una reunión informativa en directo para reflexionar sobre cuál es la misión que esta snaves han logrado, y una vista previa de lo que nos espera a medida que las sondas se preparan para entrar en el ámbito del espacio interestelar en nuestra galaxia, la Vía Láctea.
La aventura comenzó en la década de 1970 cuando las sondas se aprovecharon de una rara alineación de los planetas exteriores del sistema solar. Voyager 1 visitó Júpiter y Saturno, mientras que la Voyager 2 pasó cerca de Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno. Cuando se pregunta sobre los descubrimientos principales de estos encuentros, Stone hace una pausa, no por falta de material, sino más bien un exceso de calidad. “Es muy difícil elegir”, dice.
Investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) han hallado un nexo común en el origen de las atmósferas de la Tierra y del satélite de Saturno Titán. El análisis de los datos obtenidos por la misión Cassini-Huygens, un proyecto de la NASA, la Agencia Espacial Europea y la Agencia Espacial Italiana, sugiere que la evolución química de ambas atmósferas estuvo marcada por el último gran bombardeo de asteroides y cometas durante la formación del Sistema Solar, hace unos 3.900 millones de años.
Reconstrucción de la Tierra primitiva en las fases de producción de materia orgánica en la atmósfera. Acuarela de J. Trigo Campoy. Dcha. Gráfica mostrando la similitud entre los cocientes isotópicos de la Tierra (línea roja) y los de Titán para los principales elementos constituyentes de la materia orgánica. Los datos se han extraído de diferentes resultados obtenidos por la misión Cassini-Huygens (ESA)./CSIC
Astrónomos observan por primera vez con precisión cómo algunas partículas pueden escapar a la irresistible atracción y ser lanzadas como un chorro al espacio
Astrónomos del observatorio de rayos gamma Integral de la Agencia Espacial Europea (ESA) han observado materia extremadamente caliente apenas un milisegundo antes de caer en el interior de un agujero negro. Además, por primera vez, los científicos han identificado unos campos magnéticos en las cercanías de estos colosos espaciales que permiten que parte de esa materia pueda escapar de la inevitable atracción y ser lanzada de nuevo al espacio. Este fenómeno ya se conocía, pero nunca antes había sido observado con tanta precisión.
«Nadie querría estar tan cerca de un agujero negro», afirman con razón los investigadores. En efecto, apenas a unos cientos de kilómetros de su letal superficie, el espacio es un infierno de partículas y radiación, completamente insoportable. Vastas tormentas de partículas provenientes de objetos cercanos, como las estrellas, llegan a su final casi a la velocidad de la luz, elevando la temperatura a millones de grados.
Las partículas necesitan apenas un milisegundo para cruzar esa distancia final. Ser devoradas por el coloso espacial parece inevitable, pero los investigadores han confirmado que puede haber una esperanza para una pequeña fracción de las mismas. Gracias a las nuevas observaciones de Integral, los astrónomos han identificado que esta región caótica cercana a los agujeros negros está tejida con campos magnéticos muy estructurados, que forman un túnel de escape para algunas de las partículas que parecían condenadas.
Debido a la destrucción de la capa de ozono en el Ártico, las radiaciones pueden alcanzar niveles propios del verano
Las radiaciones ultravioletas (UV) de esta primavera en el hemisferio norte pueden alcanzar altos niveles, más propios del verano, debido a la destrucción sin precedentes de la capa de ozono en el Ártico, informaron hoy fuentes científicas en Viena.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) de las Naciones Unidas indicó en un estudio difundido en la capital austríaca que la destrucción de la capa de ozono alcanzó un nivel «sin precedentes» en el Ártico, de alrededor del 40 por ciento. «Es la mayor pérdida de ozono en el hemisferio norte desde que se tienen registros», explicó en rueda de prensa Markus Rex, investigador de la atmósfera del instituto alemán Alfred Wegener.
A new study provides a possible explanation of mysterious X-ray flares detected by the Chandra K-ray Observatory for several years in the region of Sagittarius A*, or Sgr A*. The study suggests a cloud around Sgr A*, a supermassive black hole at the center of our Milky Way Galaxy, which contains hundreds of trillions of asteroids and comets that have been stripped from their parent stars. The flares occur when asteroids of six miles or larger in radius are consumed by the black hole. An asteroid that undergoes a close encounter with another object, such as a star or planet, can be thrown into an orbit headed towards Sgr A*. If the asteroid passes within about 100 million miles of the black hole, roughly the distance between the Earth and the sun, it is torn into pieces by the tidal forces from the black hole. These fragments would then be vaporized by friction as they pass through the hot, thin gas flowing onto Sgr A*, similar to a meteor heating up and glowing as it falls through Earth's atmosphere. A flare is produced and eventually the remains of the asteroid are swallowed by the black hole. Image Credit: Illustrations: NASA/CXC/M.Weiss Read More
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Tuesday's sessions were spent looking ahead to the possibilities for 2012. The morning started with the experiments' desiderata for the year with the key requirement being either discovery of Higgs or exclusion at the 95% confidence level dow... […]
Los análisis sobre la búsqueda del bosón de Higgs predicho por el Modelo Estándar de Física de Partículas, presentados por los experimentos ATLAS y CMS del Gran »» […]
Yesterday, 6 February, the LHC Performance workshop 2012 kicked off in a very chilly Chamonix (-12 degrees C in town at midday, nearer -30 on the top of Les Grand Montets). The first day was devoted to a critical review of 2011. 2011 was a ... […]
La red europea AIDA (Advanced European Infrastructures for Detectors at Accelerators), con el apoyo de la red HEPTech, organiza en DESY (Hamburgo) un evento de transferencia tecnológica en detectores sensibles de »» […]
Un equipo de investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha hallado en Formentera un clon de Posidonia oceanica, una especie marina amenazada y endémica del »» […]