Archive for Arqueologia
Hallan fósil humano en una caverna de Siberia y se determina por ADN que es una especie nueva
Hallan fósil humano en una caverna de Siberia y se determina por ADN que es una especie nueva
Se ha hallado el hueso de un dedo y una muela de 30.000 años de antigüedad. Compartió el planeta con los ’sapiens’, los neandertales y los Homo floresiensis. El descubrimiento se ha logrado gracias a la secuenciación de su ADN
Un equipo científico internacional, liderado por el Instituto Max Planck de Alemania, ha descubierto en Siberia los restos de una nueva especie humana, desconocida ahora, que compartió el planeta hace unos 30.000 años con los neandertales, los Homo sapiens modernos y los Homo floresiensis de Indonesia.
El nuevo linaje, bautizado como denisovanos, porque sus restos se encontraron en la cueva siberiana de Denisova, es el primero descrito gracias a una investigación genética: en concreto, la secuencuación de ADN nuclear de la falange de un dedo de una hembra infantil de esta nueva especie.
Tras comparar su genoma con el de los neandertales (que se conoció este año) y el de Homo sapiens actuales de Europa, África y Asia, se comprobó que los denisovanos no eran ninguna especie conocida, aunque parte de su ADN (menos del 3%) está presente en las poblaciones de Melanesia.
La paleogenética ha revelado, según se publica en la revista Nature esta semana, que estos homínidos son más parecidos a los neandertales que a nosotros, lo que significa que descienden de la misma población ancestral, que se dividió en estas dos ramas hace unos 600.000 años. Antes de ello, hace unos 800.000 años, su rama común se habría separado de la que dio origen a nuestra especie.
Un dedo y un diente
Una muela, localizada en la misma cueva, confirmaría también que su morfología es mucho más primitiva que la nuestra. Se parece a la dentadura que tuvieron los Homo erectus, otros homínidos del intricado árbol evolutivo humano de hace 1,8 millones de años.
«Todo parace indicar que los denisovanos se dispersaron ampliamente en el pasado», argumentó el jefe del equipo científico, Svante Pääbo, en referencia a los 7.000 kilómetros que separan la región rusa de Siberia de la isla de Nueva Guinea, en Oceanía.
Mientras estos homínidos se extendían por Asia, los neandertales lo hicieron por Eurasia durante cientos de miles de años, hasta que los H. sapiens abandonaron África, momento en el que también se cruzaron, dejando su marca de ADN en todos los humanos actuales no africanos.
«Como se ve, la historia es mucho más compleja de lo que se pensaba. Ya no se trata de una clara historia de humanos saliendo de África y reemplazando a los neandertales. Ahora vemos que hay linajes entrelazados con más jugadores y más interacciones de las que conocíamos», apunta Richard Green, de la Universidad de California, otros de los firmantes del artículo.
De momento, y a falta de más fósiles en los que fundamentar el hallazgo (sólo hay un fragmento de dedo y un diente), los descubridores de este nuevo homínido han preferido no denominarle como una nueva especie.
La opinión de los expertos
La mayoría de los expertos en Paleontología preguntados por ELMUNDO.es consideran este trabajo «de un gran interés científico».
Para Manuel Domínguez Rodrigo, que excava en la Garganta de Olduvai (Tanzania), «muestra que en el Pleistoceno medio las poblaciones humanas euroasiáticas no establecieron barreras reproductivas entre ellas y abre el misterio de cómo unos homínidos en las estribaciones occidentales de Siberia pudieron haberse mezclado con los ancestros de una población geográficamente tan distante como la Melanesia actual».
Antonio Rosas, experto en neandertales del Museo Nacional de Ciencias Naturales, cree que planteará «la reconsideración de lo que es un ser humano porque la condición humana es un laberinto cada vez más complejo». «Debemos acostumbrarnos a que hubo un gran diversidad de especies humanas en un periodo muy reciente», afirma el paleontólogo.
Juan Luis Arsuaga, codirector en Atapuerca, cree que habrá que esperar para confirmar si los denisovanos son una nueva especie «porque con una molécula no se puede saber» y apunta que algunos fósiles hallados en China, que no eran ni Homo erectus ni Homo sapiens, «igual tienen que ver con estos homínidos primitivos».
Visto en http://abiertohastaelamanecer.ws
Fuente: Original de El Mundo.
Determinan la antigüedad del libro que “nadie puede leer”
Expertos determinan la antigüedad del libro que “nadie puede leer”
Mientras los aficionados de todo el mundo estudian minuciosamente el manuscrito Voynich, uno de los escritos más misteriosos que se han encontrado —escrito por un autor desconocido en una lengua que nadie entiende— un equipo de investigación en la Universidad de Arizona ha resuelto uno de sus mayores misterios: ¿Cuándo fue hecho el libro?
Investigadores de la Universidad de Arizona han descifrado uno de los enigmas que rodean lo que se ha llamado “manuscrito más misterioso del mundo”, el manuscrito Voynich, un libro lleno de dibujos y escritos que nadie ha sido capaz de dar sentido hasta ahora.
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Los astrónomos diseñaron la legendaria ciudad de Petra

- La ciudad fue capital del Reino Nabateo 200 años antes de Cristo
- Algunos de sus monumentos se orientan hacia el solsiticio de invierno
Los principales monumentos de Petra, la legendaria ciudad de los nabateos en Jordania, están orientados hacia el solsticio y hacia Canopo, la estrella que guiaba a las caravanas por la Península Arábiga, al igual que sucede con la Kaaba, en La Meca, según el astrónomo del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), Juan Antonio Belmonte.

El investigador explica en una entrevista con Efe que, tras realizar trabajos de campo en la ciudad nabatea, considera a Petra “como un maravilloso taller para los estudios arqueoastronómicos y arqueotopográficos”. Belmonte midió los principales monumentos de la ciudad -El Tesoro, el Monasterio y las tumbas reales, entre otros- y tras analizar los datos halló, para su sorpresa, que la astronomía y la topografía “sagrada” eran muy importantes para orientar las tumbas y los templos.
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Reconstrucción 3D de la araña ‘Cryptomartus hindi’
Científicos del Imperial College de Londres han conseguido averiguar cómo era el aspecto de las arañas hace 300 millones de años con una novedosa técnica, a través de un dispositivo TAC, lo que les permitió tener 3.000 radiografías de cada fósil.
MilenioDigital
Planeta Encantado
¿Qué contenía el Arca de la Alianza? ¿Por qué el hombre no ha vuelto a la Luna? ¿Fue Colón quién descubrió América? ¿Por quién fueron levantados los Moais? Estos y otros enigmas que forman parte de la historia universal y que el periodista e investigador español de mayor proyección internacional, Juan José Benítez ha descrito en su obra, son algunos de los interrogantes que, por primera vez, cobran vida en la mayor producción audiovisual documental bajo el título PLANETA ENCANTADO. Para realizar esta aventura informativa en la que el espectador se convertirá en un viajero privilegiado, el equipo de PLANETA ENCANTADO ha rodado durante 8 meses en un total de 17 países en los que ha recorrido 100.000 kilómetros. Ha buscado 600 localizaciones, ha utilizado imágenes en 2D y 3D en todos los capítulos, y ha recopilado un total de 17.000 fotografías. Además, la banda sonora de todos los capítulos corre a cargo de Stefano Mainetti. -
Vídeos autorizados para su descarga por J.J Benítez. -
Página web oficial: http://www.jjbenitez.com
Introducción a Planeta Encantado (Inédito en los DVD)
Breve resumen inicial de la serie documental dirigida por J.J. Benítez. Emitida por TVE (España) en 2003 y 2004. Serie producida en 2002. 13 episodios. Primera emisión por TVE1 en octubre 2003. Segunda emisión por TVE1 verano 2004. Sucesivas repeticiones en televisión por pago y en otros países.
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No habrá juicio final en 2012
Aparentemente el mundo terminará el 21 de diciembre de 2012. Sí, has leído bien, de alguna forma o manera, la Tierra (o al menos una gran parte delos humanos del planeta) dejarán de existir. Deja de planificar tu carrera, no te preocupes por comprar una casa y asegúrate de que pasas los últimos años de tu vida haciendo algo que siempre quisiste hacer pero para lo que nunca tuviste tiempo. Ahora tenéis el tiempo, cuatro años de tiempo, para disfrutar por vosotros mismos antes…del final.
¿Pero qué es toda esta locura? Ya hemos escuchado todas estas predicciones del juicio final antes, y seguimos aquí, ¿por qué es tan importante el 2012? Bueno, el calendario maya termina al final del año 2012, desatando todo tipo de razones religiosas, científicas, astrológicas e históricas por las que este calendario predice el final de la vida como la conocemos. La Profecía Maya gana fuerza y parece estar preocupando a la gente en todas las áreas de la sociedad. Olvídate de Nostradamus, olvídate del efecto 2000, olvídate de la caída de los créditos, este evento se predice que será descomunal y muchos fieles creen que esto va a pasar de verdad.
Para todos esos creyentes en la Profecía Maya de 2012, tengo malas noticias. No va a haber día del juicio en 2012, y aquí está el porqué…
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ATLANTIDA, El Continente Perdido. Mito o fantasía?
Mencionada y descrita por primera vez en los diálogos Timeo y el Critias, textos del filósofo griego Platón.
La leyenda cuenta que la Atlántida era una isla de grandes dimensiones, se podría considerar un continente, según algunas hipotesis en el Mediterráneo, en otras versiones en el Océano Atlántico, fue destruída por un terremoto o tsunami que inundó totalmente sus tierras dejándola por siempre sumergida bajo las aguas y olvidada en el pasado.
Sus habitantes poseían una tecnología y cultura muy superior a la de los contemporáneos de su época y fueron decisivos en los avances de todas las culturas mundiales. Su ubicación les permitía el acceso a culturas tan dispares como la egipcia y la Maya y eran consumados viajeros, dominando con sus barcos todos los mares y océanos del planeta. La similitud entre estructuras arquitectónicas como las piramides Mayas y Egipcias, o el parecido fonético de algunas palabras en culturas separadas por aguas y miles de kilómetros de distancia se deben según los partidarios de la existencia de dicha isla o continente y a la influencia que los Atlantes (nombre con el que habitualmente se designa a los habitantes de la Atlántida) gracias a su avanzada tecnología marcaron culturas de todo el mundo.
La leyenda de la Atlántida parte de Platón hacia el 350 a.C., el cual, en los diálogos Timeo y Critias, cuenta la historia de una civilización floreciente que vivía en una isla “más allá de las columnas de Hércules” (nombre antiguo del Estrecho de Gibraltar). Él aseguraba basarse en el sabio griego Solón, que 200 años antes decía haber oído en Egipto que una isla había sido destruida “al oeste” como consecuencia de un gran cataclismo que la sumergió en las aguas en tan solo unas horas. En más o menos 20 páginas describe esta floreciente cultura, sus ciudades y abundancias y como debido a una afrenta a los dioses (eran adoradores de Poseidón) fueron castigados y una serie de cataclismos les sumergieron en las aguas.
Hasta aquí podría parecer la típica historia moralista tan habitual en Mitología griega, pero numerosos estudiosos a lo largo de la historia han buscado su significado real pues en gran cantidad de culturas existen mitos similares a los de la Atlátida de Platón, según algunos de ellos existe una especie de memoria histórica o componente real en dicha historia y si bien la mayoría de las hipotesis fueron desestimadas por falta de pruebas o demostrada su invalidez, es cierto que de tratarse de un leyenda fue de gran difusión en una edad tan temprana del hombre que pervivió en diferentes y dispares culturas.
Ubicación de la Atlántida
La imagen romántica de una isla fabulosa tragada por el mar, ha significado que su ubicación haya sido buscada desde la época de Platón, aunque nadie está seguro si existió realmente muchos son los investigadores que la buscaron, una empresa no del todo descabellada, pues al fin y al cabo también la Troya de Homero se creía producto de la fantasía, hasta que el arqueólogo Heinrich Schliemann la descubrió en 1903. Las ubicaciones sugeridas para la Atlántida, incluyen lugares diversos a continuación se enumeran algunas de las ubicaciones más nombradas:
En el Mar Mediterráneo - Del relato de Platón se deduce que la civilización atlante debió florecer hace más de 12.000 años. Este dato no puede ser exacto en ningún caso, puesto que en aquellos remotos tiempos todavía no existía ninguna cultura evolucionada que trabajara los metales, estuviera gobernada por reyes y dominara los mares con sus barcos. En cuanto a la localización del misterioso continente, el texto del filósofo ateniense lo sitúa “más allá de las Columnas de Hércules”, y esto significaba, según la concepción de la antigüedad, al otro lado del estrecho de Gibraltar, es decir, en el océano Atlántico. Pero atención, recordemos que la fábula procede de los antiguos egipcios y, para ellos, la isla perdida se llamaba Keftiu (el nombre que tenían para Creta). La fuente de información de Platón, el legislador y estadista Solón, pensaba naturalmente en griego, de modo que traduciría las indicaciones del sacerdote egipcio a su propia lengua, pudiendo producirse por esto algunos equívocos. Posiblemente los egipcios tenían en mente un lugar totalmente diferente al referido por Solón, ya que para esta civilización confinada en el valle del Nilo, el mundo conocido terminaba no ya en el Atlántico, sino en el mismo Mediterráneo.
La teoría que desde 1909 ha sumado más adeptos afirma que la Atlántida fue Creta u otra isla cercana, la de Santorini. Por consiguiente, la civilización atlante se identificaría con la minoica. Son muchos los datos que apoyan esta tesis. Para los antiguos egipcios, Creta constituía un lugar de interés a causa de su cercanía y su fuerza, aunque resultaba casi inaccesible debido a su ubicación en mitad del Mediterráneo. Por otro lado, la decadencia y caída de esta civilización encaja con el dramático final descrito por Platón: hacia el año 1500 a.C. una tremenda erupción volcánica en la isla de Thera (hoy llamada Santorini) originó terremotos, tsunamis y lluvias de cenizas que acabaron por dar el golpe de gracia a aquella cultura de la Edad del Bronce, que ya había sufrido anteriores seísmos.
La fecha es lo único que no concuerda, pues recordemos que, según Platón, la Atlántida debió florecer alrededor de 12.000 años atrás. Sin embargo, pudo ocurrir que el informador egipcio de Solón se hubiera basado para sus cálculos en uno de los calendarios lunares al uso en aquella época, confundiendo al griego, quien habría tomado los años lunares por solares. En tal caso, la fecha referida por el sacerdote sería el año 1200 a.C. aproximadamente, lo cual coincide, admitiendo un margen de tolerancia de dos o tres siglos, con la explosión de Thera.
En cualquier caso, por bien que suene esta hipótesis -desarrollada y defendida sobre todo por los investigadores griegos Angelos Galanopoulos y Spyridon Marinatos- también tiene sus puntos débiles. Así, la clasificación cronológica de los diferentes estilos cerámicos de la isla de Santorini demuestra que esta cultura sobrevivió al menos cincuenta años a la erupción del volcán. La Atlántida no se hundió, por tanto, en este lugar. Y menores son las posibilidades de que se tratara de la cercana isla de Creta; Cnosos, el centro de la cultura minoica, no se colapsó hasta algunos siglos después de la erupción del volcán y, como todos sabemos, la isla continúa en su sitio.
En el Océano Atlántico - El relato de Platón hablaba de una enorme isla “más allá de las columnas de Hércules” este dato hacia suponer que debía encontrarse en el Océano Atlántico y durante siglos investigadores del tema la situaron en dicho emplazamiento. Dicha teoría fue totalmente rechazada en 1.950 cuando se demostró la tectónica de placas y se comprobó que no existen ni existieron vestigios de ningún continente sumergido.
Hasta que dicho teórico emplazamiento se demostró que no era correcto, investigadores como Ignatius Donnelly, quien publicó su libro Atlantis: The Antidiluvian World en 1882, obra que conocería más de cincuenta ediciones y que sirvió de punto de partida para numerosas teorías posteriores. Donnelly estudió los enigmas de distintas culturas y elaboró a partir de tan misteriosos ingredientes una hipótesis irresistible: la Atlántida fue un continente entre Europa y América que se sumergió y que incluso llegó a constituir un puente terrestre entre ambos mundos.
Los principales datos que corroborarían su teoría son los siguientes: la lengua de los aztecas posee asombrosas semejanzas con la de los egipcios. (Esto no es exacto, dicen los escépticos; el parecido procede de una interpretación errónea de los signos de la escritura azteca). Los egipcios no fueron los únicos que construyeron pirámides; también los antiguos pueblos centroamericanos levantaron este tipo de estructuras, de modo que debió existir algún contacto entre ellos. (Tonterías, afirman los detractores de Donnelly; una forma geométrica tan elemental puede inspirar a cualquier arquitecto espontáneamente, sin que tenga que copiar de nadie).
Donnelly no ofrecía nuevas pruebas de la existencia de la Atlántida, sino una síntesis tan brillante como persuasiva de las ya existentes, echando mano de informaciones procedentes de campos tan diversos como la arqueología, la oceanografía, la filología, la geología, la historia, la mitología, la etnología, la zoología y la botánica para argumentar la historia de Platón y con la intención de demostrar que sin un continente que hubiera servido de puente las coincidencias que proponía no hubiesen podido darse.
Bloques submarinos de piedra que parecen restos de calzadas y murallas ha inducido a suponer que la Atlátida se encuentra junto a las costas de Bimini una de las Islas Bahamas. La Atlántida en América – Al ser descubierto el nuevo continente surgió como es lógico una nueva teoría, ¿Podría ser América el continente descrito por Platón?, ¿era posible que las tierras descubiertas por Cristobal Colon fueran parte de la isla soñada?
La respuesta parecía ser no pues parecía muy improbable con la tecnología de la época que relataba Platón pudiesen realizarse viajes en barco a tan larga distancia y más cuando se describían flotas de 1200 barcos que conquistaban allá por donde pasaban con sus tropas. Un dato cuando menos curioso sobre esta teoría es el siguiente:
En una sesión de trance realizada en 1933, el vidente norteamericano Edgar Cayce describió de una forma colorista y fantástica la vida en aquella antigua civilización, prediciendo, además, que una parte de ella sería encontrada en el año 1968. Y en efecto, un año más tarde de lo vaticinado se descubrieron en el fondo marino frente a las Bahamas ciertas estructuras aparentemente realizadas por la mano humana. La localización de la Atlántida en esta zona ya había sido propuesta por otros investigadores, que sin duda se remitían a los datos aportados por el geógrafo romano Marcelo, del primer siglo antes de nuestra era. Según él, el continente perdido habría estado integrado por siete islas pequeñas y tres grandes, la mayor de ellas de 1.000 estadios de diámetro, lo que equivale aproximadamente a 200 kilómetros.
¿Debemos, pues, buscar los restos de la Atlántida en el Caribe? La mayor de las islas antillanas, La Española, tiene un tamaño que coincide más o menos con el calculado por el sabio Marcelo. Sin embargo, estas especulaciones tienen muy poco que ver con la descripción de Platón. Las formaciones de piedra encontradas son según los expertos tan solo una formación rocosa insólita y no tienen nada que ver con la mano del hombre y aún en el caso de ser estructuras arquitectónicas creadas por el hombre parece muy poco probable que perteneciesen a la Atlántida que relataba Platón y con casi total seguridad serían parte de una cultura megalítica aun desconocida.
Se dice que el nombre de Atlántida fue dado en honor de su primer gobernante, Atlas, uno de los hijos de Poseidón que se rebeló contra los dioses y fue condenado por Zeus a cargar sobre los hombros la bóveda del cielo.
Aunque no existe ningún hallazgo arqueológico que avale su existencia, existe una larga lista de lugares potenciales que se disputan las coordenadas en las que pudo existir este continente y su civilización.
Toda la leyenda de la Atlántida surge de una misma fuente: “Los diálogos de Platón”. En dos de estos diálogos, mantenidos por Platón con Critias y con Timeo, se hace una descripción bastante exhaustiva sobre la Atlántida, su geografía, sus habitantes y su forma de vida. Platón asevera en sus “diálogos” que esta historia les fue relatada por el sabio griego Solon, quien a su vez la recibió de un sacerdote egipcio.
Se describe como una historia genuina la narración acerca de un pueblo originado por los dioses que habitaba en una gran isla situada más allá de las Columnas de Hércules (actualmente el Estrecho de Gibraltar) y que superaba en superficie a Asia y Libia juntas.
Según este relato, el poderío de los gobernantes atlantes alcanzaba gran parte de Europa y de Egipto pero cometieron el gran error de pretender someter a los atenienses, quienes triunfaron finalmente sobre los invasores (no es extraño, considerando que Platón era griego) a la vez que liberaron a los otros pueblos sometidos. Al cabo de un tiempo, intensos terremotos y grandes inundaciones acabaron con la Atlántida (y con los gloriosos guerreros atenienses) en un solo día.
En los Diálogos también se describe como vivía la civilización atlante con bastante detalle. Esta civilización tuvo su origen en la unión del dios Poseidón con una mortal llamada Cleito. El amor de Poseidón por Cleito era tan grande que, para protegerla, aisló la isla de todo cuanto la rodeaba por medio de dos anillos de agua y tres de tierra, fosos inundados y muros alternados. Convirtió así el centro de la isla en un círculo.
El suelo de la isla era inmensamente rico, y con el se edificaron templos y palacios de gran hermosura y magnitud, a la altura de sus moradores. También construyeron puertos y dársenas para los barcos que transportaban mercancías procedentes de todo el mundo y construyeron un gran canal que, partiendo desde el centro de la isla, desembocaba en el mar.
Cada una de las provincias en que se dividía la Atlántida estaba gobernada por un rey, y todos ellos seguían la ley de Poseidón, escrita en una columna de oro y cobre erigida en medio de la isla. Los habitantes que en un principio vivían y pensaban de acuerdo a la ley, iniciaron su decadencia tras comenzar a mezclarse con los mortales, por lo que Zeus decidió castigarlos.
Para atenernos al rigor histórico, la heroica hazaña bélica en la que los atlantes fueron derrotados por los atenienses tuvo lugar, según el sacerdote egipcio, hace más o menos unos 9.000 años. Como Solon vivio alrededor del año 640 a.C. podríamos deducir que la Atlántida alcanzo su mayor apogeo aproximadamente en el año 10.000 a.C.
Del origen de esta civilización no se tiene conocimiento alguno; ahora bien, es necesario admitir que los principales datos de la existencia real, o no, de la Atlántida provienen de un relato sobrecargado de leyendas, y que éstas suelen encerrar una veracidad que ha soportado una considerable deformación, pero que cuya búsqueda no resulta del todo irrealizable.
Tampoco debemos olvidar que los mitos griegos (donde aparecen las leyendas atlantes), fueron imaginados y/o creados por la gente que vivía en regiones que mantenían estrechos contactos con la Creta Minoica (una superpotencia económica y política de la antigüedad), de hecho, los cretenses tenían sometidos a los atenienses.
¿Dónde está la Atlántida?
Podemos así apreciar que existe gran similitud entre la isla de Creta y la Atlántida, además, ocurrió un hecho muy significativo: la gran explosión del volcán de la Isla de Thera (hoy en día Santorini) que tuvo lugar aproximadamente en el siglo XVI a.C.
Los geólogos americanos Shenk y Stanley encontraron restos de la gran explosión de Santorini al analizar restos volcánicos en el río Nilo. Unos vulcanólogos daneses encontraron restos de este volcán en Groenlandia, a unos 3000 Km. de distancia. La hipótesis de la explosión se ve avalada por algunos relatos bíblicos; para algunos conocidos investigadores, la separación de las aguas del Mar Rojo y el ensombrecimiento del cielo en Egipto fueron la consecuencia directa de la erupción volcánica de la isla de Thera.
También los chinos afirman, en algunos manuscritos antiguos, que durante el reinado del emperador Xieh, los campos del cálido valle del Río Amarillo aparecían cubiertos diariamente por escarcha. Después de las erupciones de los volcanes Laki (Islandia, 8 de julio de 1783) y Tambora (Indonesia, 5 de abril de 1815) parece ser que ocurrieron fenómenos similares.
Indudablemente la catástrofe de Santorini no es única. Un caso similar ocurrió con el volcán Krakatoa (al suroeste de Indonesia, entre Java y Sumatra) el 26 de agosto de 1886. El gran estallido de este volcán produjo una ola colosal que destruyó las costas de Java y Sumatra, de la misma manera que el volcán de Santorini podría haber aniquilado la civilización atlante.
Pero existen otras coordenadas que se diputan con Santorini la ubicación del reino perdido:
La Isla de Pharos (frente al delta del Nilo)
La cordillera del Atlas (conjunto montañoso al Norte de África)
La desaparecida civilización de Tartessos (en las proximidades de Cádiz)
El antiguo lago de Tritonis (hoy, marismas de Chott el Djerid y Chott Melrhir)
Hay quien señala a los guanches, los primitivos habitantes de Canarias, como los descendientes de los atlantes, basándose en que las momias guanches son de elevada estatura. Pero si se recurre a la antropología, queda claro que los guanches procedían de las costas africanas.
El escritor griego Plutarco (c. 50 d.C.) sugiere que la Atlántida podría buscarse en Escandinavia (la región del norte de Europa que comprende Dinamarca, Noruega, Suecia, Finlandia e Islandia).
También se menciona la Atlántida en la zona del Canal de Korinthos, una brecha de 6,3 Km. abierta a través del istmo del mismo nombre, que une el Peloponeso con el resto de Grecia; una zona muy propensa a los terremotos.
Si mencionamos a Tartessos (comarca al sur de España), también allí se dan muchísimas coincidencias con lo descrito acerca de la Atlántida, lo que nos haría situarnos en el Océano Atlántico.
Hay infinidad de autores que han escrito y especulado sobre el Continente perdido, vale la pena mencionar:
Platón (Filosofo, 427 a.C.)
Macrobio (filosofo, escritor y político, 400 a.C.)
Plutarco (50 a.C.)
Proclo (filosofo griego, Constantinopla 412)
Julio Verne (escritor francés, Nantes 1828)
Jacinto Verdaguer (poeta español en lengua Catalana, Folgarolas 1845)
José Ortega y Gasset (filosofo español, Madrid 1883)
Juan G. Atienza (Filólogo, Valencia 1930)
Bibliografia
http://www.escalofrio.com
http://marenostrum.org
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