Según los expertos, cuando la Luna se contrae, la corteza tiene que responder formando fallas
La Luna se encoge. Lo hace de forma tenue y ralentizada, pero lo hace. Al menos, esa es la conclusión a la que han llegado los expertos: el radio del satélite natural de la Tierra ha perdido 100 metros a lo largo de los últimos 1.000 millones de años, según ha declarado un equipo internacional de astrónomos en la revista estadounidense Science. La sentencia se apoya en las miles de imágenes, nuevas y de muy alta resolución, que ha ido recogiendo la sonda espacial Orbitador de Reconocimiento Lunar (LRO, en sus siglas en inglés) de la NASA mientras orbita alrededor del satélite: sobre la corteza lunar, en los últimos tiempos han aparecido unas fallas y una suerte de acantilados. Son acantilados relativamente pequeños. El más largo mide unos cien metros de alto. El resto de acantilados son mucho menores. …
La nave espacial Cassini recoge vistas de las accidentadas lunas del planeta y de la atmósfera brillante
La nave espacial Cassini de la NASA acaba de enviar imágenes cercanas de distintas lunas de Saturno tras su sobrevuelo de la semana pasada, que revelan contrastes de luz y oscuridad dignos de pintores como el maestro del clarooscuro Caravaggio.
El sobrevuelo del 13 de agosto estuvo dirigido a Encelado, la luna géiser, pero también incluyó un paso cercano de la Cassini a otras dos lunas: Tetis y Dione.
Entre las imágenes recibidas en bruto se incluyen las mejores hasta la fecha del cráter Penélope en la luna helada Tetis, tomadas el 14 de agosto. Penélope tiene nada menos que 150 kilómetros de ancho y es el segundo cráter más grande en Tetis.
Cassini también fue capaz de obtener un retrato de Encelado en el arco brillante de la atmósfera de Saturno y de las grietas en la región del polo sur de Encelado en la cúspide de la oscuridad. Esta particular “raya de tigre” -que es el apodo para las fisuras escupiendo vapor de agua y partículas orgánicas en el espacio- se llamada surco Damasco. También fue objeto de una exploración por calor del espectrómetro infrarrojo compuesto de la Cassini. Los científicos todavía están analizando los resultados.
Desde hace algo más de una semana, la maquinaria astronómica nos está ofreciendo un espectáculo por demás inusual: al anochecer, cuatro planetas –de los cinco que podemos ver a ojo desnudo– están instalados en el cielo del Oeste. Y día a día vienen cambiando ligeramente de posición, unos respecto de otros, debido a sus propios movimientos orbitales (y también, claro, por el propio movimiento de la Tierra). Es una hipnótica caravana de mundos vecinos: Mercurio, el brillantísimo Venus, y los más pálidos Marte y Saturno. Una formación que se viene haciendo cada vez más compacta, y a la que, muy pronto, se le sumará una invitada por demás especial: la Luna.
Será el próximo jueves, un rato después de la puesta del Sol. Y valdrá la pena salir a mirar: hacia las 19.00, los cuatro planetas y la Luna ocuparán una franja celeste de sólo 20 grados. Más o menos el tamaño de dos puños estirados hacia el cielo. Habrá que buscarlos a mediana altura sobre el horizonte del Oeste. Y la mejor guía, lógicamente, será la Luna. Y también, este gráfico que hemos armado especialmente para la ocasión.
Los astronautas Doug Wheelock y Tracy Caldwell Dyson han realizado la primera de las dos caminatas programadas por la NASA para reparar el sistema de refrigeración de la Estación Espacial Internacional (EEI).
La caminata, cuarta para Wheelock y primera para Caldwell Dyson y que inicialmente estaba prevista para el viernes, comenzó finalmente este sábado a las 11.19 GMT, 24 minutos más tarde de lo anunciado. Ha durado hasta las 19.22 GMT, lo que supone una duración de 8 horas y 3 minutos.
De esta forma, Wheelock y Caldwell han realizado el paseo más largo de la historia de la Estación Espacial Internacional y el sexto en toda la historia del espacio.
La operación se realizó a unos 350 kilómetros de la Tierra. Hombro a hombro, los astronautas sacaron mangueras de la bomba rota para poder desarmarla. La pérdida apareció al sacar el último de cuatro conductos. Los astronautas debieron limpiar el amoníaco liberado. Por momentos surgió la preocupación de que el fluido venenoso hubiera manchado los trajes. Cuando Wheelock y Caldwell regresaron a la ISS no tuvieron sin embargo problemas.
Expertos de EEUU creen que el territorio, llamado Nili Fossae, fue habitable
Científicos de EEUU han localizado una zona rocosa de Marte que podría esconder restos fósiles de primitivas formas de vida en el planeta. Este territorio marciano, llamado Nili Fossae, es muy similar a la región australiana de Pilbara, en la que se encontraron algunas de las primeras evidencias de vida en la Tierra, presentes en rocas de unos 3.500 millones de años de antigüedad.
Los investigadores han observado, gracias a uno de los satélites artificiales que giran en torno al planeta rojo, el Mars Reconnaissance Orbiter, rocas de casi 4.000 millones de años que tienen una composición mineral muy parecida a las de Pilbara. En su opinión, en Nili Fossae, como ha ocurrido en Australia, es esperable hallar estromatolitos o camas de piedra, láminas de roca carbonatada formadas por los primeros microorganismos.
The sands of time are running out for the central star of this the Hourglass Nebula. With its nuclear fuel exhausted, this brief, spectacular, closing phase of a sun-like star's life occurs as its outer layers are ejected and its core becomes a cooling, fading white dwarf. In 1995, astronomers used the Hubble Space Telescope to make a series of images of planetary nebulae, including the one above. Here, delicate rings of colorful glowing gas (nitrogen-red, hydrogen-green, and oxygen-blue) outline the tenuous walls of the 'hourglass.' The unprecedented sharpness of Hubble's images revealed surprising details of the nebula ejection process and may resolve the outstanding mystery of the variety of complex shapes and symmetries of planetary nebulae. Image Credit: NASA, WFPC2, HST, R. Sahai and J. Trauger (JPL) Read More