Los físicos se asoman al cielo para descifrar las leyes fundamentales
Los físicos se asoman al cielo para descifrar las leyes fundamentales
24 premios Nobel abordan en Lindau (Alemania) los retos de la ciencia
Dos disciplinas científicas que han avanzado muchísimo en el último siglo en el conocimiento de la naturaleza, la física de partículas elementales y la astronomía, se están fundiendo en escenarios compartidos: “El universo es un laboratorio clave para estudiar la física fundamental”, dice el estadounidense George Smoot (Nobel de Física 2006), desde la orilla de la astronomía; “El nuevo acelerador LHC puede ayudar a contestar las preguntas que nos hacemos hoy en física de partículas y cosmología”, remarca su colega David Gross (Nobel de 2004), desde la orilla de la física del microcosmos, de los componentes fundamentales de la materia.
La confluencia de ambas disciplinas -no sin algún crítico que considera algo forzado y publicitario el énfasis que se está haciendo en los objetivos cosmológicos para el LHC- se puso de manifiesto la semana pasada en la 58 Conferencia de Premios Nobel, celebrada en Lindau (Alemania). La reunión contó con la participación de 24 laureados y 557 jóvenes investigadores (30% mujeres y 70% hombres), de 66 países, que escucharon a los estelares maestros, pero también debatieron con ellos en busca de experiencia e inspiración…sigue
Más pegado al terreno, si es que se puede parecer pegado al terreno cuando uno se desenvuelve en el extraño universo de las partículas elementales, fue el muy vital holandés Martinus Veltman (Nobel de 1999). Él dedicado su charla a explicar cómo esta disciplina, enraizada en los conocimientos precedentes sobre la estructura atómica, se desarrolló después de la II Guerra Mundial. Los componentes fundamentales de la materia, sus interacciones y fuerzas suponen un formidable conocimiento científico adquirido a golpe de teorías y experimentos cada vez más complejos. El último, a punto de empezar a funcionar en el Laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN), junto a Ginebra, es el LHC.
Precisamente a este nuevo acelerador estuvo dedicada una de las sesiones en Lindau. En ella, los premios Nobel comentaron qué descubrimientos cabe esperar. El objetivo prioritario, recalcaron, es encontrar una nueva partícula clave, denominada Higgs, que aclararía el misterio del origen de la masa de las demás partículas.
Todos estuvieron de acuerdo en la importancia de ese hallazgo, pero se apuntaron horizontes más amplios, como la búsqueda de dimensiones extra o de las hipotéticas nuevas partículas supersimétricas. “El descubrimiento de la supersimetría es el descubrimiento de las dimensiones cuánticas del espacio y el tiempo”, dijo Gross.
También se habló de cuándo se verá el famoso Higgs y todo apunta al año que viene. Carlo Rubbia (Nobel de 1984) afirmó: “Ésta es una máquina muy compleja. Se debería a los físicos hacer su trabajo en lugar de presionarlos por los resultados”. Los Nobel coincidieron en que lo más interesante de lo que se descubra en el LHC será seguramente lo inesperado…sigue
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