Unos planetas que giran al revés desafían a la ciencia

Astrónomos suizos han descubierto nueve planetas hasta ahora desconocidos fuera de nuestro Sistema Solar. La noticia podría ser una más de los numerosos anuncios de nuevos exoplanetas encontrados más allá de estos límites -ya se conocen 452, pero el hallazgo de estos mundos ha ayudado a conocer una extraña particularidad. Algunos de ellos -y otros que ya se conocían, pero que no habían desvelado este misterio- orbitan en dirección contraria a la rotación de su estrella, lo opuesto a lo que sucede con la Tierra y el resto de planetas que nos acompañan en ese gran baile junto al Sol -con la excepción de Mercurio-, lo que resulta más que sorprendente. Este hallazgo representa un serio e inesperado desafío para las actuales teorías de formación planetaria.

«Es una verdadera bomba», aseguraba Amaury Triaud, estudiante de doctorado del Observatorio de Ginebra, uno de los responsables de seguir el tránsito de estos planetas. En la actualidad, se cree que los planetas se forman en el disco de gas y polvo que rodea una estrella joven. Este disco, conocido como protoplanetario, rota en la misma dirección que la estrella. Como es lógico, se espera que los planetas que se forman a partir del disco orbiten más o menos en el mismo plano y en la misma dirección que su estrella, es decir, que cumplan un orden. Así funciona el Sistema Solar, con la excepción de Mercurio.

Read more

 

Sin embargo, cuando el WASP (Buscador Gran Angular de Planetas) detectó los nueve nuevos exoplanetas y y los investigadores compararon sus órbitas con las de otros ya conocidos, el equipo encontró que más de la mitad de estos Júpiter calientes -planetas con masas similares o superiores a la de Júpiter, pero que orbitan muy cerca de sus soles- poseían órbitas desalineadas del eje de rotación de sus estrellas madre. Incluso descubrieron que seis exoplanetas de este estudio, de los cuales dos son nuevos, poseen movimientos retrógados, es decir, que orbitan su estrella en la dirección «equivocada».

Credit: ESO/A. C. Cameron

Movies

Link to HD movie

A – Artist’s impression of an exoplanet WASP 8b in a retrograde orbit.

Un rompecabezas

«Los nuevos resultados desafían ciertamente la creencia convencional de que los planetas siempre deben orbitar en la misma dirección que gira su estrella», señala Andrew Cameron de la Universidad de St. Andrews, quien presentó los nuevos resultados en la Reunión Nacional de Astronomía del Reino Unido, que se celebra esta semana en Glasgow.

En los 15 años transcurridos desde que se descubrieran los primeros Júpiter calientes, su origen ha constituido un verdadero rompecabezas. Para explicar el movimiento retrógrado de los nuevos exoplanetas, una teoría migratoria alternativa sugiere que la proximidad de los Júpiter calientes a sus estrellas no se debe a las interacciones con el disco de polvo, sino a un proceso evolutivo más lento que implica «un tira y afloja gravitacional con estrellas o planetas compañeros más distantes», a lo largo de cientos de millones de años. Después que estas perturbaciones hayan empujado al exoplaneta gigante a adoptar una órbita inclinada y alargada, la fricción asociada a las fuerzas de marea hace que pierda energía cada vez que pasa cerca de la estrella. Finalmente podría quedar asentado en una órbita casi circular, cercana a la estrella, pero con una inclinación aleatoria. «Un severo efecto colateral de este proceso es que podría acabar con cualquier planeta pequeño similar a la Tierra presente en estos sistemas», indica Didier Queloz, del Observatorio de Ginebra.

En dos de los planetas con movimiento retrógrado recién descubiertos se han encontrado otros compañeros masivos y distantes que podrían potencialmente ser la causa de la alteración. Estos nuevos resultados impulsarán una intensa búsqueda de nuevos cuerpos en otros sistemas planetarios.

www.abc.es

Descubrir nuevos planetas fuera del Sistema Solar es cada vez más frecuente. Lo poco común es hallar algunos cuyo movimiento desafíe a la ciencia. Concretamente, astrónomos suizos hallaron seis que orbitan en sentido contrario al de la rotación de su estrella.

Esto es lo opuesto a lo que sucede con la Tierra y los planetas del Sistema Solar. El hallazgo, según los científicos, representa un inesperado desafío para las actuales teorías de formación planetaria. “Es una verdadera bomba”, aseguró Amaury Triaud, estudiante de doctorado del Observatorio de Ginebra, uno de los responsables de seguir el tránsito de estos planetas.

La teoría actualmente aceptada sobre la formación de los planetas dice que éstos se forman en el disco de gas y polvo que rodea a una estrella joven. Este disco rota en la misma dirección que su estrella. Por eso siempre se espera que los planetas que se forman allí orbiten en el mismo plano y dirección que su estrella.

Ahora, el Buscador Gran Angular de Planetas (WASP, por sus siglas en inglés) detectó nueve exoplanetas (fuera del Sistema Solar), seis de los cuales tienen esta extraña característica.

Andrew Cameron, de la Universidad de St. Andrews, presentó los resultados en el Reunión Nacional de Astronomía del Reino Unido, que se celebra esta semana en Glasgow. “Esto desafía la creencia convencional de que los planetas siempre deben orbitar en la misma dirección que gira su estrella”, dijo.

¿Pero cuál es la explicación de esta “rebeldía” inesperada? Una teoría sugiere que la proximidad de los planetas a sus estrellas no se debe a las interacciones con el disco de polvo, sino a que su verdadera interacción es con otra estrella más lejana. Y que el lugar que ocupa es sólo consecuencia de “un tira y afloja gravitacional con esta estrella distante” a lo largo de millones de años. De hecho, en dos de los planetas con movimiento retrógrado se encontraron otros compañeros distantes que podrían ser la causa de la alteración.

http://www.clarin.com

National Geographic Channel estreno el domingo 8 de noviembre Mundos extraterrestres, un fascinante documental que explica qué planetas se han descubierto recientemente más allá del sistema solar con características similares a la Tierra y, por tanto, posibilidades de albergar vida.

El documental no sólo abre la puerta a la existencia de algunas formas de vida más allá de nuestra galaxia, sino que también cuenta cómo se han descubierto esos planetas y qué han aportado al estudio de los astrónomos en los últimos años.
Algunos de estos planetas eran totalmente desconocidos hasta hace menos de una década y su mera existencia plantea numerosas cuestiones. Tal es el caso de los cuerpos cubiertos por ingentes nubes de gas, o de aquellos que parecen estar hechos de agua. En ocasiones, triplican o quintuplican el tamaño de la Tierra.

Es el caso de planetas alojados en constelaciones como Pegaso o El Cisne. También de algunos cuerpos que parecen alejarse de su órbita y acercarse a los dominios de la Vía Láctea y de otros, verdaderos “zombies planetarios”, que cobran vida tras la explosión de las estrellas supernova.

Gracias a los años de investigación de los astrónomos y a telescopios como el Hubble, cuya misión es también la de encontrar planetas con posibilidades de vida, es posible seguir el rastro de estos cuerpos y conocer no sólo si hay vida más allá del Sistema Solar sin también cómo pudo desarrollarse la vida en nuestro planeta y comparar su evolución con la de estos cuerpos recién localizados.

La pregunta que subyace tras todas estas exploraciones es si la vida es posible en estos planetas, por lo que es fundamental analizar sus condiciones climatológicas y orbitales. Sólo conociendo otros mundos podremos saber si es posible que haya otras vidas.
Documental interesantísimo sobre la naturaleza de exoplanetas, y como es costumbre de la más radiosa actualidad, del 2009 por National Geographic, y que gracias a los últimos descubrimientos, y los futuros que se tendrá con el telescopio Kepler, tendremos una idea aproximada que tipo de atmósfera y superficie y probablemente de vida albergan en esos esos planetas extrasolares.

Se creía que toda órbita era elíptica cuasiconcéntrica en un sistema solar, pero se han descubierto planetas que orbitan en forma de cometas, a esos planetas se les llaman “yoyos”, y es que tienen veranos como los de Venus, y Inviernos como los de Júpiter, y esa amplitud térmica se antoja complicado para albergar vida.

También están los planetas totalmente acuosos, incluso su superficie es agua pero en estado de hielo 7, producida por la enorme presión de gran cantidad del líquido elemento.

En esas rarezas cósmicas, nos encontramos también con planetas puramente macizos, elemento el cual es el carbono, y que sería como un pedruzco orbitando, es decir que los de hielo 7 con los de carbono macizos sería los extremos de nuestra Tierra, y la Tierra sería una mezcla de estos dos.

También existen las supertierras, y que podría albergar vida en ella, pero por su extraordinario tamaño, su gravedad sería crítica, por lo que tendríamos que desplazarnos a sus posibles lunas (como tiene Júpiter y Saturno).

Si ya eran rarezas estos exoplanetas, están los planemos, éstos son los huérfanos que después de ser expulsado de su sistema solar vagan por la inmensidad del espacio.

Astrobiología

Trackbacks/Pingbacks