La NASA lanza con éxito “el ojo que siempre mirará al Sol”

El nuevo observatorio solar revelará la “vida interior” del sol, tomando imágenes de alta resolución y midiendo su campo magnético

La NASA lanzó hoy con éxito su nuevo observatorio solar al espacio, después de que tuviera que aplazar el miércoles el primer intento debido a condiciones meteorológicas adversas en Cabo Cañaveral, en el sur de Florida.

La agencia espacial estadounidense informó de que el cohete Atlas V partió a las 15.23 GMT de la plataforma 41 en la Estación de las Fuerzas Aéreas de Cabo Cañaveral para impulsar el Observatorio de Dinámicas Solares (SDO por sus siglas en inglés) al espacio, donde, en una misión de cinco años, estudiará el sol.

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http://www.nasa.gov/sdo

El observatorio está en buenas condiciones después del lanzamiento, indicó la NASA, que explicó que el cohete llevará al SDO a una órbita a unos 33.800 kilómetros sobre la tierra. Después prevé que el observatorio gire en órbita a casi 36.000 kilómetros sobre la superficie terrestre.

Desde esa altura, el observatorio apuntará sus instrumentos al sol y transferirá los datos e imágenes casi instantáneamente a la tierra, a una estación situado en Nuevo México. La investigación tiene como fin revelar la “vida interior” del sol, por lo que el SDO tomará imágenes de alta resolución, recogerá datos y medirá su campo magnético.

Los resultados de la misión podrían proporcionar a científicos e investigadores los datos necesarios para predecir tormentas solares y otras “actividades” del sol que puedan afectar a los transbordadores, a sus astronautas en la Estación Espacial Internacional (EEI) y a sistemas en la tierra, como el electrónico.

El mayor conocimiento de los cambios meteorológicos en el sol y su efecto sobre el sistema permitirán, también, estar alerta en la Tierra sobre posibles tormentas solares catastróficas que podrían interferir las redes de energía eléctrica y comunicaciones en todo el planeta.

www.publico.es

A United Launch Alliance Atlas V rocket carrying NASA’s Solar Dynamics Observatory climbs to orbit on a crisp Florida morning. Liftoff from Launch Complex 41 on Cape Canaveral Air Force Station was at 10:23 a.m. EST Feb. 11. This is the 100th launch of a commercial Atlas/Centaur rocket. The observatory, known as SDO, is the first mission in NASA’s Living With a Star Program and is designed to study the causes of solar variability and its impacts on Earth. The spacecraft’s long-term measurements will give solar scientists in-depth information to help characterize the interior of the Sun, the Sun’s magnetic field, the hot plasma of the solar corona, and the density of radiation that creates the ionosphere of the planets. The information will be used to create better forecasts of space weather needed to protect the aircraft, satellites and astronauts living and working in space.

http://www.nasa.gov/sdo

La NASA ha lanzado hoy desde Florida el Observatorio de Dinámica Solar (Solar Dynamics Observatory, SDO), una sonda que emprenderá «una misión sin precedentes» para proporcionar a los científicos los datos más extraordinarios y desconocidos sobre el comportamiento del Sol. El lanzamiento se ha realizado con 24 horas de retraso debido al viento. Durante cinco años, la sonda, equipada con unos extraordinarios telescopios, rastreará de forma incansable las manchas y llamaradas solares. Su objetivo final es desentrañar, entre otros misterios, cómo el campo magnético de nuestra estrella afecta al resto de nuestro sistema solar.

Una vez que el cohete Atlas V que transporta la SDO parta de su plataforma de lanzamiento en Cabo Cañaveral y el observatorio entre en órbita –girará alrededor de la Tierra una vez cada 24 horas-, comenzará a recoger datos con una gran precisión. Los científicos, que se han dirigido al Sol como la próxima frontera para la investigación espacial, esperan que la sonda sea especialmente útil para revelar cómo los cambios en el Sol alteran los niveles de radiación y energía dentro de nuestro sistema solar. Estos cambios, que los científicos llaman el clima espacial, pueden afectar a las comunicaciones y las señales de satélite, líneas de energía eléctrica y las transmisiones de energía en la atmósfera.
SDO proporcionará 150 millones de bits por segundo, 24 horas al día, siete días a la semana, según explican los responsables del proyecto en el Goddard Space Flight Center en Greenbelt, Maryland. Esto significa «una cantidad de datos científicos 50 veces mayor que cualquier otra misión en la historia de la NASA».
La sonda proporcionará imágenes diez veces mejores que las de una televisión de alta definición. Estas fotografías podrán desmentir las ideas hoy día extendidas sobre la génesis de las manchas solares y el origen de las erupciones solares.

The Solar Dynamics Observatory separates from its Atlas V launch vehicle to begin its mission of bringing new Hi Def clarity to predicting solar “weather.”

www.nasa.gov/sdo

SDO’s unprecedented mission will study the sun and its dynamic behavior. Onboard telescopes will scrutinize sunspots and solar flares using more pixels and colors than any other observatory in the history of solar physics. And SDO will reveal the suns hidden secrets in a prodigious rush of pictures.

Solar Dynamics Observatory is the first mission to be launched for NASA`s Living With a Star (LWS) Program, a program designed to understand the causes of solar variability and its impacts on Earth. SDO is designed to help us understand the Sun`s influence on Earth and Near-Earth space by studying the solar atmosphere on small scales of space and time and in many wavelengths simultaneously

¿Es peligroso que el Sol haya despertado?

El pasado 22 de enero, el Sol pilló su mayor rabieta en cinco años. Después de un período de tranquilidad que comenzó a principios de 2008, nuestra estrella se ha despertado de su letargo y ha comenzado una fase de actividad con picos jamás conocidos hasta la fecha. Los científicos advierten de que estos movimientos en el astro rey no presagian nada bueno para un mundo cada vez más dependiente de la navegación por satélite. Las explosiones solares continuadas podrían originar impredecibles errores en los instrumentos que hemos enviado ahí arriba para guiar nuestras actividades, y de los que depende en gran medida nuestro desarrollo tecnológico, al menos tal y como está planteado hoy día. Quizás un pequeño error en el GPS de un coche no suponga grandes molestias para el conductor que busca una dirección determinada, pero las operaciones militares, la navegación y la topografía en todo el mundo requieren de una extraordinaria precisión.

El primer aviso de que el Sol había comenzado a enfurecerse se produjo el pasado enero, cuando el observatorio espacial ruso Tesis registró la mayor llamarada de los últimos dos años y medio, según informó el Instituto de Física «Lebedev». El fenómeno duró casi dos horas. Esta fue la mayor explosión, pero no la única: los equipos de medición de Tesis registraron un máximo histórico de llamaradas solares, la cifra más alta de los últimos cinco años y equiparable al total de explosiones solares que se observaron en 2009.
Receptores cegadosLas explosiones solares se dividen en cinco categorías según su intensidad, de menor a mayor: A, B, C, M y X. La A 00 equivale a una radiación de 10 nanovatios por metro cuadrado en la órbita terrestre, valor que se duplica en cada nivel siguiente. En concreto, dieciocho de estas llamaradas eran de la «clase C» y otras cuatro, aún más poderosas, de la «clase M». ¿Significa esto que estamos en camino de un nuevo ciclo solar mucho más intenso? En ese caso, podrían generarse graves problemas en la navegación por satélite. En 2003 el Sol entraba en pleno auge del anterior ciclo solar, con llamaradas de más de un millón de nanovatios, lo que equivale a la altísima clase X.17, pero entonces, el sistema de guiado por satélite era apenas un producto de consumo.
Las erupciones solares, que son exhalaciones de la energía magnética de la superficie del Sol, dispersan la radiación en el espectro electromagnético. Estas oleadas pueden hacer que los receptores sean incapaces de recoger las débiles señales de los satélites. Hay poco que la tecnología actual pueda hacer para mitigar ese problema, con la excepción del complejo de antenas direccionales utilizado en las operaciones militares. Si el Sol aumenta su actividad, los receptores de navegación por satélite pueden verse cegados durante varios minutos, probablemente un par de veces al año cuando el ciclo de actividad alcance su pico.
Para un ciudadano normal puede resultar una molestia, pero en algunos sectores las consecuencias pueden ser terribles. Aún más, «es posible que durante algunas horas o incluso un día o dos no se puedan realizar labores topográficas o que sea imposible acoplar un tanque de petróleo en las profundidades del océano», asegura a la BBC Bob Cockshott, director de sistemas digitales de Knowledge Transfer Network, una organización británica para el desarrollo de nuevas tecnologías. De igual forma, es fácil imaginar las consecuencias a la hora de que un barco atraque en un puerto y los problemas pueden poner en jaque el proyecto de que los aviones comeriales incorporen esta tecnología.

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