LLegan las Perseidas
La Tierra está ingresando a una estela de polvo dejada por el cometa Swift-Tuttle. Esto prepara el escenario para la edición 2009 de la lluvia de meteoros Perseidas.
La Tierra está ingresando a una estela de polvo dejada por el cometa Swift-Tuttle; ésta es la fuente de la lluvia anual de meteoros Perseidas. Aunque la lluvia no experimentará su máximo hasta el 11 y 12 de agosto, el espectáculo ya ha comenzado.
La Tierra pasará a través de la zona más densa de la estela de polvo en algún momento del 12 de agosto. Entonces, usted podrá ver docenas de meteoros por hora”.
Para los observadores del cielo en América del Norte, la observación comienza justo al caer la noche del 11 de agosto y continúa hasta el amanecer del 12 del mismo mes. Observadores veteranos sugieren la siguiente estrategia: extienda una manta en una zona plana del suelo. (Nota: El medio de la calle no es una buena idea.) Acuéstese y mire hacia arriba. Las Perseidas pueden aparecer en cualquier parte del cielo, mientras que sus colas apuntan todas hacia el radiante (origen) de la lluvia, en la constelación de Perseo. Si fuera posible, aléjese de las luces de la ciudad.

Hay una luz de la que no podrá escapar el 12 de agosto. La Luna menguante (en el 55% de su plenitud) lo deslumbrará desde su posición en la constelación de Aries, justo enseguida del radiante de la lluvia, en Perseo. La Luna es bella, pero no la mire directamente. La brillante luz lunar arruina la visión nocturna y elimina la posibilidad de observar Perseidas tenues en esa zona del cielo.
La Luna resulta menos molesta para poder observar durante las primeras horas de la noche del 11 de agosto. Aproximadamente entre las 9 y las 11 p.m., hora local (su hora local), tanto Perseo como la Luna estarán a baja altura, en el Norte. Este baja posición reduce el resplandor lunar a la vez que permite que el radiante de la lluvia se coloque de manera favorable para el despliegue de los meteoros rasantes (earthgrazers, en idioma inglés).
“Los meteoros rasantes son meteoros que se aproximan desde el horizonte y pasan rasando la atmósfera alta, como una piedra que salta a través de la superficie de un estanque”, explica Cooke. “Son alargados, lentos y coloridos, son de los meteoros más bellos”. Cooke agrega que en una hora de observación sólo se pueden ver unos pocos de ellos, pero el hecho de ver uno solo puede hacer que la noche de espera valga la pena.

Las Perseidas, popularmente conocida como las Lágrimas de San Lorenzo, son una lluvia de meteoros de actividad alta. No es la mayor lluvia de meteoros, pero sí la más popular y observada en el Hemisferio Norte debido a que transcurre en agosto, mes de buen tiempo y vacacional por excelencia. Su período de actividad es largo y se extiende entre el 17 de julio y el 24 de agosto. Su máximo es el 11 de agosto con Tasa Horaria Zenital (THZ) 100, lo que le convierte en la 3ª mayor lluvia del año. Son meteoros de velocidad alta (59 km/s) que radian de la constelación de Perseo o Perseus. Por tanto su alta declinación (+58º) no permite su observación en regiones meridionales, ya que desde el ecuador alcanza tan sólo los 32º de altura. La intensidad de esta lluvia de meteoros y la época del año en la que se produce (en la que la visibilidad suele ser buena) hacen que las Perseidas sean una de las lluvias de estrellas fugaces más populares y fáciles de contemplar para todo el mundo. Las Perseidas son también conocidas con el nombre de lágrimas de San Lorenzo, porque el 10 de agosto es el día de este santo. En la edad medieval y el renacimiento las Perseidas tenían lugar la noche en que se le recordaba, de tal manera que se asociaron con las lágrimas que vertió San Lorenzo al ser quemado en la hoguera, concretamente en una parrilla.
















